Génesis: Música, liderazgo y una beca en Europa

La crisis sociopolítica que se desató en Nicaragua desde abril de 2018 transformó la vida de muchas personas de manera negativa. Las protestas, iniciadas en Managua y León, se extendieron por todo el país, generando manifestaciones cívicas con la participación de diversos sectores de la sociedad civil. Este descontento social no fue bien recibido por el gobierno nacional, liderado por Daniel Ortega, y su partido político, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, que respondieron con una fuerte represión contra los civiles protestantes. Desde entonces, aquellos que no respaldan el autoritarismo han estado en la mira del régimen, enfrentando diversos tipos de ataques. La juventud nicaragüense ha sido el segmento más afectado, al desafiar activamente a la dictadura. Encarcelamientos, expulsiones universitarias, persecuciones y exilios, e incluso asesinatos, han sido empleados por el régimen sandinista en contra de este sector de la población.

A pesar de la maquinaria represiva empleada por el autoritarismo, la juventud no renuncia a sus planes de contribuir a un futuro mejor para Nicaragua, lejos de cualquier sistema dictatorial, esta determinación demuestra la resiliencia y la búsqueda de un cambio positivo desde las nuevas generaciones nicaragüenses. Su firmeza en continuar luchando por un país más justo y democrático refleja la esperanza de un cambio que trascienda las adversidades impuestas por el actual régimen.

Génesis Lara Corea de veintiséis años de edad, es una de estas jóvenes que visiona una nicaragua distinta a lo que le ha tocado vivir; se define a sí misma, como una mujer “perseverante, empática, sensible y resiliente”, que disfruta de las cosas cotidianas como “conversar, leer libros, ver película y caminar”.

Foto: Génesis Lara en su llegada a Bucarest, muestra la Bandera de Nicaragua con orgullo y como una forma de resistencia.

Afectaciones por la crisis sociopolítica

Antes de la insurrección cívica de abril, Lara Corea estaba estudiando su último año de la Licenciatura Enseñanza Artística Musical de la ahora extinta Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI) y técnico medio en trombón tenor del Conservatorio de Música de la misma universidad. Laboralmente era docente del Colegio Teresiano y de otras academias de música en la capital.

Ella comparte para este artículo, que cuando los ataques del gobierno contra los manifestantes se intensificaron “las clases y el trabajo se detuvieron”, siendo esta una de las afectaciones que el contexto le causó, adicionalmente, al poco tiempo le confirmaron que estaba enlistada y que debía salir del país para su protección, pues asegura que “estuvo colaborando en la UPOLI y a organizar en la zona que vivía” (apoyo a la población opositora), lo que la llevó a tomar la decisión de exiliarse en Costa Rica.

Una lideresa

Génesis asegura que desde su niñez empezó a desarrollar sus cualidades de liderazgo, recuerda que “desde los 9 años tuve la oportunidad de aprender a planificar, presupuestar, desarrollar y evaluar un taller”. Su juventud inició presentándole un enorme reto, el tener que oponerse a una dictadura, en este sentido se organizó en una agrupación juvenil opositora y brindó apoyo de diversas maneras. En este recorrido desde el estallido sociopolítico del año dos mil dieciocho y apegada a su compromiso con la democracia de Nicaragua, ha fortalecido las bases que le han ayudado a desarrollar más su liderazgo; actualmente es parte de la directiva de una asociación juvenil.

Afirma que todo el proceso que conlleva la migración le ha ayudado como reto en el desarrollo de su liderazgo pues le ha tocado adaptarse a la nueva sociedad. Destaca que el proceso de inserción social, el luto de dejar vínculos familiares y de amistad y la circunstancia de salida son procesos difíciles, pero ha aprendido a verlos como oportunidades para fortalecimiento personal; alega que “ha tenido que conocerse y reconstruirse a sí misma, tomando en cuenta que siempre Dios pone ángeles en el camino para ayudarle”.

Becada en Rumania

Lara tuvo que enfrentar muchos retos estando en el exilio en Costa Rica, desde enfrentar una realidad migratoria difícil como solicitante de refugio, hasta tener que mantenerse en un país que le abrió las puertas para su seguridad, pero donde encontrar oportunidades educativas y laborales es complicado; no obstante, no desistió en su visión de poder alcanzar sus metas académicas y profesionales.

En el año dos mil veintidós, tras ponerse en contacto con Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua (Ipen), logró conseguir apoyo para poder aplicar a una oportunidad de beca en Rumania, específicamente mediante el programa de becas del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país. Hace pocos meses recibió la grata notificación de que fue aceptada para estudiar Administración de Empresas en la Universidad de Bucarest.

“Todo forma parte de un sueño, desde pequeña (sin estar clara de la profesión que quería) deseaba poder estudiar y vivir fuera de mi país. Adicional, tengo la oportunidad de ser aceptada en la mejor universidad del país para la carrera escogida”, agrega y asegura que como estudiante extranjera se siente acompañada por la universidad, la comunidad de estudiantes internacionales, e incluso aprecia sentir la hospitalidad social de Rumania. Con el beneficio de esta beca y el apoyo brindado por Ipen, Génesis pudo costear gastos de viaje e instalación, así como apoyo para manutención mensual.

Pese a que se encuentra actualmente enfrentado el reto de la barrera idiomática, ya que debe de aprender el idioma rumano en inglés, la adaptación cultural y climática, se muestra contenta y optimista, motivada a alcanzar ese anhelado sueño que en Nicaragua le fue arrebatado, ser una mujer profesional.

Metas a mediano y largo plazo

A mediando plazo tiene como meta “aprender rumano, fortalecerme en el inglés e integrarme a la sociedad europea”. Y a largo plazo, se visiona con la posibilidad de “poder ayudar a otros para que puedan aplicar a becas como la que tengo actualmente, y seguir desarrollando mi carrera”. Dice que por ahora no piensa mucho en su retorno a Nicaragua, pero se ve en el futuro apoyando a su país y le gustaría hacerlo mediante la educación para niños y adolescentes, especialmente a los que provienen de familias de bajos recursos, y poder promover desde la niñez el valor de las artes.

En este momento tiene en pausa sus actividades en la música, pero tiene en mente poderlo retomar, pues es parte de sus grandes pasiones; asegura que le gustaría tocar el trombón en el género de Jazz, por eso se encuentra en proceso de búsqueda de espacios para poder seguir cultivando su aspecto artístico en la música.

Un mensaje para la juventud nicaragüense

“Hay oportunidades, trabajemos para que Dios ponga todo en el momento y lugar idóneo. No es bueno saltar proceso. Identifiquemos las capacidades que necesitamos fortalecer para estar preparados cuando la oportunidad se presente. El confort no es bueno, la adversidad nos hace innovarnos”.

-En Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua, trabajamos arduamente para poder brindar apoyo a jóvenes nicaragüenses en condiciones de vulnerabilidad; mediante el acompañamiento y gestión de oportunidades de estudios superiores, reconstruimos la esperanza de esta generación que es el presente y futuro del país. Tu colaboración es muy valiosa e importante, si te gustaría saber cómo contribuir con esta meta, escríbenos y nos pondremos en contacto. contacto@ipuentes.org

Elthon Rivera C.

Presidente de Ipen, activista de derechos humanos, educación, libertad académica
y noviolencia.

@ElthonRC

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