Cumpliendo la meta en Suceava: Eloisa, estudiante de Maestría en Administración de Empresas
El dieciocho de abril del año dos mil dieciocho, empezó en Nicaragua una serie de protestas cívicas principalmente encabezadas por adultos mayores que protestaban en contra de una reforma orientada por el dictador nicaragüense Daniel Ortega, máximo representante del partido político oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional. Dicha orientación afectaba significativamente el sistema de pensiones de las personas jubiladas, lo cual motivó las protestas cívicas de ese día. No obstante, la respuesta por parte de las fuerzas progubernamentales ante expresiones cívicas y pacíficas, fue violenta y desmedida, dejando a muchos manifestantes de la tercera edad, ensangrentados en las calles.
Estos acontecimientos no pasaron desapercibidos por la población nicaragüense en general, y definitivamente no fueron ignorados por la juventud, quienes poco a poco se fueron sumando a las manifestaciones en rechazo a los ataques violentos del Estado; ese día dio inicio a una grave crisis sociopolítica que se sostiene hasta la actualidad.
Eloisa Rodríguez comparte en este artículo, que desde el inicio de los ataques contra la población adulta mayor y todos los posteriores contra la juventud universitaria, ella estuvo en desacuerdo, lo cual la puso en posición difícil, pues en ese entonces era trabajadora del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) organización contra la cual iniciaron las manifestaciones y que está completamente plegada al partido político gobernante. Rodríguez asegura “me sentí identificada y con indignación ante la injusticia social que estaba cometiendo el Gobierno Ortega-Murillo de modo que me involucré a colaborar anónimamente a estudiantes”.
La conciencia social de Eloisa pudo más que su empleo, por lo que no dudó en hacer presencia en las manifestaciones que se desarrollaron de forma masiva a lo largo de abril de dos mil dieciocho. Al poco tiempo, fue identificada como opositora, lo cual desencadenó una serie de asedios en su contra. “No me sentía segura en mi país debido al asedio y hostigamiento en el lugar donde estaba trabajando, debido a mi participación en las primeras marchas de protesta”, afirma. A finales de mayo del mismo año, Eloisa no vio otra opción más que salir de Nicaragua para garantizar su protección.
Actualmente y con treinta años de edad, Eloisa se define como “una joven muy resiliente, comprometida a mi Fe (cristiana), con carácter humanista y social, y muchos sueños y metas”. Una de las cosas que lamenta es que en Nicaragua no logró encaminar su desarrollo profesional, pues es Licenciada en Administración de Empresas, trabajaba para poder iniciar sus estudios de Maestría en la misma materia.
Sus cualidades como lideresa joven
Rodríguez recuerda que “desde mi niñez siempre me apasionaba educarme, y descubrir mi propósito como poder servir al prójimo, participe como misionera con jóvenes por medio de una organización misionera cristiana para llevar alimentos, y compartir el amor, la Fe y la esperanza”.
En el contexto de la crisis en Nicaragua, y tras haber salido del país con destino a Costa Rica, donde logró conseguir la condición de refugiada política, decidió buscar espacios de oposición al régimen violento del Frente Sandinista, fue entonces que coincidió con la misión de la Alianza de Jóvenes y Estudiantes de Nicaragua (AJEN). “A partir de mi exilio en Costa Rica, encontré una red de jóvenes estudiante exiliados donde podría seguir construyéndome y llegar a desempeñarme como una líder joven participando en espacios políticos y de activismo social”. En esta organización, Eloisa ha desarrollado sus habilidades de liderazgo, actualmente desempeña el cargo de Secretaria Ejecutiva.
Del exilio en Costa Rica a una beca en Rumania
El iniciar desde cero en Costa Rica, fue un reto muy grande para Eloisa, en este país que le abrió las puertas para estar segura, su titulo de administradora de empresas no tiene mayor valor, los procesos de reconocimientos de estudios e inscripción al colegio de profesionales es una misión en extremo compleja, al mismo tiempo, estos procesos impiden que pueda realizar estudios de maestría.
Estas complejidades burocráticas la llevaron a pensar en desistir de sus planes de formarse más en administración de empresas y reinventarse, accediendo de alguna forma a una carrera diferente, pese a que la administración es su verdadera pasión.
Foto: Eloisa Rodríguez en Universidad Stefan Cel Mare de Suceava.
En el año dos mil veintidós, entró en contacto con Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua (Ipen), tratando de conseguir apoyo para estudiar alguna carrera universitaria, pero se encontró con la sorpresa de que desde esta asociación le brindarían apoyo y acompañamiento para encontrar una oportunidad más orientada a cumplir sus sueños, acceder a una Maestría en Administración de Empresas.
“Me conmovió y no me creía lo que me estaba pasando en el momento y sentí que Dios y la vida me estaban regalando otra oportunidad para avanzar con mi carrera y seguir encaminando mis sueños”. Sostiene.
Con el acompañamiento de Ipen y el generoso programa de becas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rumania, Eloisa logró obtener la maestría que tanto deseaba. De esta forma, el dieciséis de octubre del año dos mil veintitrés, dio un gran paso en su vida, el inicio de sus clases en la prestigiosa Universidad Stefan Cel Mare, en la ciudad de Suceava, Rumania.
“Para mí ha sido un resurgimiento de mis metas, encaminando mis sueños profesionales y encontrarme con desafíos de crecimiento y aprendizajes nuevos, romper mis límites”.
En tan solo un mes desde su llegada, ya cuenta con su permiso de residencia. Sobre Suceava y su nueva universidad, Rodríguez asevera que “Es una ciudad muy hospitalaria, veo que hay muchos refugiados de Ucrania, y se percibe una sensación de solidaridad. En cuanto a la Universidad Stefan Cel Mare de Suceava, es reconocida como una de las universidades más dinámicas de Europa del Este, que ofrece una educación universitaria con altos estándares de calidad.
Metas a corto, mediano y largo plazo
“Por ahora adquirir un idioma más, como el rumano, estoy aprendiendo administrar mi tiempo y siempre trato de no sabotearme mi confianza y de aprender a disfrutar esta etapa de crecimiento”, asegura, pero agrega además que dentro de sus aspiraciones está el desarrollarse en temas de justicia social y económica, mitigar las desigualdades entre las brechas salarial. “Puedo verme desarrollándome en áreas de carácter administrativo en fiscalización y auditoría, consultoría económica, gestión de reformas justas y sostenibilidad económica”.
Como lideresa, Eloisa no teme a los retos grandes y no le asusta la política, al contrario, reconoce la importancia de la participación de las nuevas generaciones para los cambios positivos que necesita Nicaragua, incluso, se ve así misma desarrollándose en administración pública y sirviendo como Ministra, siendo este uno de sus sueños.
Un mensaje para la juventud nicaragüense
“Debemos seguir creyendo en nosotros mismos y no renunciar a ese sueño profesional, estar constantemente buscando la educación de calidad que es un derecho que no lo podemos tener aun en nuestro país, pero ser persistentes y no conformarnos a la educación mediocre y la pobreza de valores cívicos”.
El programa de becas del cual es beneficiaria, le brinda el costo de todos los aranceles universitarios, la formación en idioma rumano, alojamiento y un complemento económico, sumado a esto, Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua le cubrió costos de viaje e instalación, y aun le sigue brindando acompañamiento para la atención de algunas necesidades.
-En Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua, trabajamos arduamente para poder brindar apoyo a jóvenes nicaragüenses en condiciones de vulnerabilidad; mediante el acompañamiento y gestión de oportunidades de estudios superiores, reconstruimos la esperanza de esta generación que es el presente y futuro del país. Tu colaboración es muy valiosa e importante, si te gustaría saber cómo contribuir con esta meta, escríbenos y nos pondremos en contacto. contacto@ipuentes.org –