Ipen recibe el premio Student Peace Prize en Trondheim, Noruega

Integrantes de Ipen durante en la Ceremonia del Student Peace Prize en Noruega en el marco durante Festival Internacional de Estudiantes en Trondheim. Foto: SAIH Noruega.

El domingo 16 de marzo, la Asociación Iniciativa Puentes por los Estudiantes de Nicaragua (Ipen) recibió el Premio de la Paz Estudiantil en una ceremonia en Trondheim, Noruega. Este reconocimiento es otorgado por el Festival Internacional de Estudiantes (ISFiT), la Unión Nacional de Estudiantes de Noruega (NSO) y al Fondo Internacional de Asistencia a Estudiantes y Académicos (SAIH), en nombre de todos los estudiantes noruego.

Tras recibir el reconocimiento, Ipen dedicó unas palabras de agradecimiento a la comunidad estudiantil de Nicaragua y Noruega.


Discurso pronunciado por Ipen este 16 de marzo de 2025:

Student Peace Prize Ceremony

Buenas noches, estimados estudiantes, amigos e invitados especiales.

Es un honor estar aquí con ustedes esta noche.

Nos gustaría comenzar expresando nuestra gratitud a ISFiT, la Unión Nacional de Estudiantes de Noruega (NSO) y al Fondo Internacional de Asistencia a Estudiantes y Académicos (SAIH) por otorgar el Premio de la Paz Estudiantil a Ipen este año.

Hace siete años, cuando nosotros, los estudiantes, decidimos unirnos a la rebelión civil exigiendo libertad, justicia y democracia en Nicaragua, nunca imaginamos los enormes desafíos que enfrentaríamos en los años que siguieron: persecución, la destrucción de nuestros proyectos de vida y el exilio. Sin embargo, la solidaridad que hemos recibido desde entonces es invaluable. 

Ser estudiantes y recibir este reconocimiento tiene un mensaje poderoso: Los estudiantes somos la luz y la esperanza cuando aquellos que usan el poder para dominar intentan sumergir al mundo en la oscuridad.

Los estudiantes en Nicaragua, Venezuela, Cuba, Perú, Chile, Guatemala, Colombia, Noruega y en todo el mundo están utilizando su poder para promover la paz, los derechos humanos y la democracia.

Gracias por soñar con una Nicaragua libre tanto como nosotros.

El movimiento estudiantil independiente fue la fuerza vital en el estallido social de abril de 2018. La represión de la autocracia sandinista sobre la sociedad civil fue brutal. Al menos 355 ciudadanos fueron asesinados, de los cuales 45 eran estudiantes; más de 2,000 personas han sido prisioneros políticos; al menos 450 han sido despojadas de su nacionalidad; más de 3,000 ONGs fueron cerradas arbitrariamente; al menos 150 estudiantes fueron expulsados de universidades públicas; más de 30 universidades privadas fueron confiscadas arbitrariamente (antes había cerca de 50), afectando a una población aproximada de 40,000 estudiantes (una cifra cercana a la población estudiantil de Trondheim). Esta crisis multidimensional ha provocado un éxodo del 10% de la población total del país (estimada en 6.8 millones de personas).

Actualmente, las universidades nicaragüenses están bajo control total de un Estado-familia; son centros de adoctrinamiento que reproducen la propaganda del partido gobernante y deliberadamente moldean una educación de baja calidad. De hecho, la carrera de filosofía ha sido eliminada del sistema de educación superior.

Los estudiantes nicaragüenses en el exilio enfrentan varias barreras para acceder a la educación superior y para integrarse plenamente en las comunidades receptoras, tales como: falta de información, barreras económicas, migratorias y burocráticas. Necesitamos más cooperación educativa y solidaridad internacional.

Los estudiantes son las aves de la esperanza, los tigres de la lucha y las crisálidas del cambio. Ya no queremos utopías opresoras; nuestro ideal práctico es diseñar universidades libres con estudiantes libres en una sociedad libre. No creemos en el poder de las armas y la violencia; creemos firmemente, como filosofía de acción, en el poder de la educación y el conocimiento como factores clave para la transición democrática, la prosperidad y el desarrollo humano. ¡Qué vivan los estudiantes!

A pesar de la privación de sus derechos académicos y los desafíos del desplazamiento forzado en un contexto de represión, los estudiantes nicaragüenses han continuado luchando por el reconocimiento de sus derechos. Desde Ipen nos solidarizamos con las experiencias de los estudiantes nicaragüenses y trabajamos con el compromiso de restaurar la esperanza en la continuidad de su educación superior. Entendemos las dificultades socioeconómicas que enfrentan y la importancia de fortalecer los valores democráticos. Creemos en el poder transformador de la educación para construir un futuro más justo y contribuir al desarrollo social. Escuchar sus voces no solo dignifica sus experiencias de vida, sino que también es un paso hacia la restauración de sus derechos.

Construimos puentes porque ser estudiantes con pensamiento crítico y compromiso en un país como Nicaragua no debería significar perder la vida, enfrentar prisión política, ser expulsado de la universidad, ver borrado tu expediente académico, ser forzado a migrar o ver destruidos tus proyectos de vida.

Esta noche recibimos este premio con orgullo y alegría, como un honor que dedicamos a la población estudiantil nicaragüense que ha sido clave en la resistencia contra el autoritarismo en nuestro país y que ha asumido valientemente el compromiso personal y social de ser actores del cambio que visualizan una Nicaragua libre, próspera y democrática.

Dedicamos este premio a los estudiantes asesinados en el contexto de las protestas en Nicaragua por las fuerzas represivas del Estado y la dictadura sandinista, así como a sus familias y seres queridos; también lo dedicamos a aquellos que, por alzar su voz y luchar por la justicia, la libertad, la democracia, la educación y la libertad académica, fueron injustamente encarcelados, expulsados de sus universidades y forzados al exilio.

Juventud, estudiantes... Nicaragua, este premio es de ustedes.

Muchas gracias a todas las personas y organizaciones que han apoyado la misión de Ipen, así como a quienes han expresado su solidaridad con nuestro país y los nicaragüenses forzados al exilio.

Estamos viviendo tiempos complejos a nivel mundial; hoy más que nunca, la solidaridad, la unidad y la promoción de los valores de libertad, fraternidad y derechos humanos deben manifestarse con fuerza contra el autoritarismo, el belicismo y el odio. Les animamos a utilizar su poder individual y colectivo para el bien de todos.

Muchas gracias.

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